domingo, 24 de julio de 2011

No me pones. I'm sorry

Lo lamento, fermosa doncella. Te miro pero no me pones.

No te miro porque tus ojos me deslumbren.

Ni por ese escote que amenaza earthquake.

Ni por los rizos; ni por tu deslumbrante femineidad.

No me pones.

No.

Te miro porque intento comprender por qué me enseñas los ovarios a través de esa boca inmensamente abierta, cocodrílica, anacóndica, abismal.

Te miro porque no alcanzo a comprender qué tiene la estación de Barcelona Sants que hace que miles de mujeres bostecen sin hacer lo que mi abuela recomendaba: poner discretamente la mano en la boca.

Rectifico. Si. Me pones. Enfermo.
Publicar un comentario