sábado, 20 de noviembre de 2010

Contra la pornografía infantil

De nuevo, la campaña contra la pornografía infantil recorre la web. De nuevo, personas razonablemente sensatas deciden escribir entradas para "dificultar" el acceso de los pederastas al material que buscan y llevarlos a salas de reeducación donde se les recibe con palabras serias expresando el profundo desagrado que sus actos causan.

¿Me río de la campaña? Si. Y de Janeiro también.

Contra la pornografía infantil no se lucha llenando la web de páginas con palabras que se supone usan los pederastas para alcanzar el material que buscan. Eso equivale a detener un tsunami con los de Viva la Gente cogiditos de la mano, vestidos de blanco y cantando ¿De qué color es la piel de dios?

Contra la pornografía infantil no se lucha diciendole al hijoputa que nos parece feo lo que hace.

Contra la pornografía infantil no se lucha mintiendo y señalando lo que no lo es.

Contra la pornografía infantil, se lucha explicando lo que es:
  • tráfico de esclavos
  • violación y tortura de criaturas de 2, de 7, de 9 años
  • que hay paraísos para esta gentuza y cuáles son (incluidos los otros mundos que están en este)
Contra la pornografía infantil se lucha exigiendo explicaciones a las autoridades de por qué no paran de hacer macro-redadas y no se acaba. Dicho en plata ¿dónde están los detenidos?

Una sociedad sana despedazaría a quienes atacaran a sus hijos. Literalmente. Yo creo en el estado de derecho, creo en los juicios con garantías y creo que los seres humanos nos equivocamos. Por eso no estoy por la pena de muerte. Pero sí, sin duda, por la cadena perpetua.

Y cuando digo cadena perpetua, no me refiero a lo que se conoce como "condiciones humanitarias"; esto es, derecho a comer gratis, derecho a playstation y demás. Me refiero al derecho a vivir como cualquier otro ser humano, pero alejado de los demás. Me refiero al derecho a conservar la vida, pero no la libertad de movimientos ni la libertad de dañar. Y, si quieren comer, que trabajen. Y, si quieren sicólogo, que se lo paguen después de indemnizar a sus víctimas.

Contra la pornografía infantil se lucha exigiendo el aislamiento de los criminales, de por vida si es preciso, para salvaguardar a los inocentes y sin acceso a medios que les permitan reincidir (como Internet).

Contra la pornografía infantil se lucha no votando a quienes aprueban leyes que permiten a esos hijos de satanás estar en la calle y seguir con sus crímenes.

Pero, ojito, que yo creo en el derecho de cada uno de expresarse como quiera. Y si alguien quiere cantar ¿De qué color es la piel de dios? cogidito de la mano para parar el tsunami.... pues san pedro se lo bendiga. Osea.
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