domingo, 3 de octubre de 2010

Los gilipollas no eran 4, eran 5

Dicen que iba una (presunta) persona humana caminando guiandose por Google Maps, cuando el recorrido sugerido por el programa le marcaba cruzar una carretera que en el mapa no existía y justo en medio de una curva. Dicen que esa (presunta) persona siguió las indicaciones y fue arrollad@. Dicen que denunció a Google.

No sé si ese cuento es cierto; tampoco sé si habrá juez que escuche a esa (presunta) persona en vez de correrla a gorrazos o, en su defecto, martillazos de esos de mandar silencio.

Pero esa gilipollez me recuerda al caso que nos sucede en los semáforos. Siempre hay cuatro gilipollas que se lanzan a cruzar con el semáforo en rojo. Si usted les sigue y le atropellan ¿se querellará contra los 4 gilipollas? ¿Qué le diría el juez? Pues, sencillamente, que no había cuatro gilipollas... que había cinco.

En algunos periódicos no sé cuantos hay. Por cierto, podría haber titulado esto "la culpa fue del cha-cha-cha"; pero me apetecía ensañarme con esa vertiente carca del (presunto) liberalismo que olvida tan fácilmente la responsabilidad del individuo para culpabilizar a un aparato que, en el peor de los casos, no pudo ni poner las largas y controlar la velocidad del vehiculo. Osea.

Os dejo las fotos y los enlaces por si alguien se da cuenta del gilipollas que tiene de turno de guardia y lo arreglan.


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