domingo, 29 de agosto de 2010

La acción humana

Hace un rato (o más) escribía una nota al hilo de la noticia de un volcán que reinicia su actividad después de una siesta de 400 años. Recordaba al borrico aquel que, viendo en uno de esos Tontíndiarios de la tele el volcán impronunciable, decía "Si es que nos estamos cargando el planeta".

Al interfecto no le debieron de hablar nunca del supervolcán que arrasó con la vida en el planeta hace... algo más de... bueno, que no habían personas humanas en aquel tiempo que pudieran tirar colillas o provocar las iras de Gaia a base de cualquier otra actividad.

Hay que ser muy burro para pensar que los humanos podemos no ya provocar sino enfrentar el poder de la naturaleza cuando éste se desata en esas convulsiones que no se si llamar orgásmicas.

Hay otro tipo de imbéciles que consideran que esas cosas van bien porque es como si la naturaleza se despiojara de humanos. Hay que ser muy malnacido, si. Pero esos deficientes morales son los que alumbran los caminos de la educación de las futuras generaciones.

Curiosamente esas masacres sólo ocurren allá donde reina la tiranía y los humanos malviven; no suelen darse allí donde reina la libertad (mas o menos) y los humanos se protegen.

Pero hay otras formas de acercarse a ver cómo ha afectado a la Tierra la aparición del ser humano (resultado de la evolución de la vida en la tierra, no marciano revenido). Una de ellas la veo en la noticia que enlaza Amazings.

Aparte de que, como es lógico, se busque el efecto de remarcar el impacto de la acción humana ya que es lo que se intenta mostrar y de que, obviamente las gráficas no tienen nada que ver con fotografías espaciales del planeta (en el que quizás no se advertiría nuestra presencia), sí muestran el cambio del suelo salvaje al cultivado y al urbano en una serie de secciones que es muy interesante.

Hablan de Antropoceno como si nuestro Holoceno fuera ya historia y es en ese intento de anticiparse a la visión que habrá desde el futuro cuando me recuerdan a los diez mil "partidos del siglo".

Que es posible que la naturaleza se rehaga mediante la acción de su propio producto, el ser humano, no lo dudo. Pero hoy ese ser humano no pasa de ser un grupo de crios jugando con cubos en la playa. Simpáticos a veces, insoportables en ocasiones. Crios.
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