domingo, 21 de febrero de 2010

Marisol

"MARISOL PUTA ENANA PREÑADA". Así rezaba (es un decir) la pintada que me descubrió, hace algunas semanas, a Marisol.

Aclaremos que no se quién es Marisol. Ni siquiera se si existe tal persona, al menos la Marisol de este post. Alguna pregunta he hecho; pero no he conseguido arrojar luz sobre ese punto.

Lo que es evidente, hasta para Phil Jones, es que la primera palabra de la pintada señala a una persona humana mujer (que decía Carmen Romero, a quien dios tenga a su lado). Del mismo modo es evidente que la última palabra parece significar que el ser humano mujer está en lo que se llamaba "estado de buena esperanza" antes de convertirse en trágico accidente.

¿Y las dos palabras del medio? La una no se si se refiere a la estatura de Marisol o a su edad (esta idea me la dió uno de mis peques, al que pregunté si sabía quién era Marisol). La otra tiene un significado; pero en el contexto (que suele aclarar significados) más parece un esputo que un concepto.

La ruta

Policía no soy. Aficionado a las cosas de misterio si. Y me he dado cuenta de una cosa. Veréis: las pintadas siguen la línea 86 de autobús. No la 87, que no llega al casino; tampoco la urbana VB2, que no llega a Sant Boi. He visto las pintadas a lo largo de la línea 86, que suelo usar. Las he visto en Viladecans, zona montaña, las he visto en la zona carretera, las he visto en Sant Boi y me han dicho que las hay también en el final de línea en Barcelona.

Es aterrador. Es como si alguien hubiera dedicado una parte de su vida a subir y bajar del 86 para ir sembrando el recorrido de pintadas insultantes contra Marisol.

La idea en si misma estremece. ¿Alguien en su sano juicio haría eso? ¿No es ese el típico comportamiento de un psicópata de película?

Sherlock en acción

La cosa no tiene ninguna gracia; pero cada uno usamos legítimamente mecanismos para protegernos de aquello que nos aterra.

Así, recurriendo a las técnicas deductivas del famoso detective (excluyendo el uso de drogas), parecería que lo evidente es que el autor sea un novio despechado. A fin de cuentas, es sabido que los hombres (decir persona hombre o ser humano hombre esta feo y es, obviamente, contradictorio) somos criminales por propia naturaleza: tanto es así que el gobierno que tanto nos quiere y tanto nos cuida ha decidido que el mismo hecho es crimen si lo hace un hombre y tontadita si lo hace una persona humana mujer.

Pero esta hipótesis chirría. ¿Cornudo y pregonándolo? No es normal. Aunque, si; esta claro que el autor de las pintadas no es normal.

¿Será el amante? ¿Para qué? ¿Para reclamar su paternidad? Es mas fácil pedir una prueba de ADN y, de paso, es menos agresivo. No parece tampoco sensato.

Quizás sea la novia del amante, o algún padre o madre o progenitor-A o progenitor-B de alguno de los actores de esta historia.

No lo sé.

La reacción

Las pintadas siguen en su sitio. Y han pasado semanas. Eso me hace pensar que Marisol no es hija de político. Aún me acuerdo de la reacción del presidente del gobierno cuando sacó a pasear a sus hijas por la Casa Blanca.

Algunas reflexiones

Lo cierto es que si yo fuera el padre de Marisol estaría, francamente, acojonado.

Y ahora que lo pienso, sin ser el padre de Marisol, la idea de que un psicópata merodea por nuestro hábitat y la idea de que a nadie le importe acojona igualmente.

Esperemos que esa colección de pintadas sea sólo parte de una nueva campaña publicitaria de la pisicola; esperemos no tener que lamentar nada.