domingo, 10 de enero de 2010

¿Los políticos no son "el" problema?

Decíamos ayer que Cristina Losada disparó una entrada tremenda en Heterodoxias. Personalmente empezaré por decir que me encanta para, luego de copypastearla, ponerle algunos "peros" de carácter "menor". Cof, cof (como decía aquel tosedor).
Mis bien queridos -por desconocidos- encuestados por el CIS han situado a "los políticos" como tercero de los problemas que preocupan a los españoles. Hago notar que el Estatuto de Cataluña no preocupa a casi nadie, según muestra el mismo barómetro, y eso que ha sido obra ¡y qué obra! de los políticos.

Esa es la cuestión: no inquietan las obras de los políticos, sino los políticos. Sospechoso. ¿No será que están, nuestros apreciados y representativos encuestados, descontentos con "sus" políticos y proyectan su frustración sobre "los" políticos? Los pesoe con su zapatero, los pepé con su rajoy. Son los momentos en que más se oye: son todos iguales.

Los políticos presentan una característica peculiar: han sido elegidos por señores y señoras con derecho a voto. En España se hace uso abundante de ese derecho; gran participación. ¿De qué se quejan, pues?
¿De ellos mismos?

El descontento con los políticos: siempre explotado por populistas y caldo de cultivo de dictaduras varias.

Los políticos como problema cuando el problema es que no haya ciudadanos

¿Es bueno o no el texto? Yo creo que si. Genial.

Pero, como siempre, hay que poner peros. Yo coincido en que el gran problema de nuestra España, de nuestra Europa y, si me apuran, de nuestro Planeta e, incluso, de nuestra Galaxia es la falta de ciudadanos. Dicho de otro modo, el exceso de vocaciones de esclavo (o esclava, que no se me vaya a quejar nadie).

Pero uno va, luego de leer semejante garrotazo, dándole a la quijotera y le vienen imágenes que le disturban. ¿Somos tan responsables los ciudadanos? ¿Lo somos, lo semos? Aissssssss

Del miedo


Yo comparto el miedo de Cristina al populismo. Ya hace tiempo que no me llega la camisa al cuerpo cuando pienso en quién será el iluminado que recoja el "enojo" de los ciudadanos

No hablo del "enojo" porque la economía vaya de culo y cuestabajo, ni del enojo por los impuestos, ni del enojo por la falta de oportunidades y el exceso de sanguijuelas. Yo pienso en cosas mucho más viscerales, en la imagen de la madre de Sandra Palo golpeando el furgón en el que liberan al asesino de su hija, que (mai no mu hauria pensat!) se dedica a delinquir; en los padres de Mari Luz, muerta porque hay leyes que dejan en la calle a pederastas y jueces que...; pienso en Marta del Castillo; pienso en las redes de tráfico de personas; pienso en cómo "los políticos" nos dejan con el culo al aire a nosotros y nuestras familias mientras ellos se cubren los riñones bien cubiertos.

Es ahí donde, en mi ignorancia, veo el mayor riesgo de surgimiento de un Salvador que nos salve por otro plato de lentejas: nuestra libertad, nuestros derechos y los de nuestros hijos.

Me da mucho miedo porque, como Cristina, no veo ciudadanía.

La puta, la minifalda y la violencia proporcional, digo la defensa proporcional

A mi esto de justificar una violación porque la muy puta llevaba minifalda me da repelús. Me parece inadecuadito. Soy de los que consideran que es mejor tolerar que la gente se vista como quiera (o no) que imponer tapados integrales.Y que, al final, la justicia debe defender el derecho de la víctima.

También prefiero que cualquier "ser humano" pueda pintar o fotografiar una escena que representa la felación de Maria Magdalena a Jesús antes que ponerme del lado de los que justifican el asesinato de alguien por pintar jocosamente a un profeta. Y, me permito recordar, el Vaticano "comprendió" el "enojo" de los que dictaron la sentencia de muerte para los pintores. No de la felación, del profeta.

Tampoco soy de los que piensan que la mujer violada que no se defiende hasta la muerte es una puta. Pues no. Ni la mujer violada ni, si nos ponemos, los niños violados. (Reconozco que esto es un ejercicio de equidistancia: así reparto pa tós los laos, que se lo merecen, aunque yo sólo pueda repartir realidades y no condenas).

Resumiendo, que me lio: una cosa es lo que la víctima pudiera hacer o no y otra cosa bien distinta es el criminal.

Volviendo al hilo original, una cosa es que los ciudadanos no hagamos lo del "get up, stand up, fighting for your rights" y otra confundir al criminal con la víctima.

Quien viola los derechos de los ciudadanos no son los ciudadanos que no se defienden "lo bastante" ni los ciudadanos que miran hacia otro lado. Quien viola los derechos de los ciudadanos es el violador.

Porque, si no entendemos esto, al final resultara que cuando un criminal comete un crimen porque "los políticos" han hecho una ley que le pone el la calle, la culpa será del muerto y de sus familiares por haber votado. Y tampoco es eso. ¿no?

El CAC

El CAC no tiene mucho que ver con el intento por parte de "los políticos" de controlar la información que los ciudadanos tenemos derecho a recibir, que tambíen, sino sobre los casos Costa, Alzola y Cobo que "aquejan" al PEPESOE (¿o sólo al PP?).

Hay un articulillo de Maite Nolla que da que pensar. ¿A quién puede votar ese ciudadano si los políticos se lo han montado de modo y manera que sea casi imposible desbancarles? Y por incomparecencia, porque para presentarte has de superar una carrera de obstaculos sencillamente absurda. Si para presentarse a la elecciones bastara con presentarse, otro gallo cantaría ya desde los ayuntamientos. Pero no.

Cuando hablo del CAC no me olvido de aquel concejal madrileño al que el PSOE mandó a la eme por denunciar la corrupción en las contratas de basuras. Para nuestra desgracia, el PSOE se ha convertido (junto a sus brazos subvencionados: CCOO, UGT, CEOE, RTVE el altri) en una banda que nada tiene que ver con la política más allá de darle una cierta cobertura fashion. Como los abrigos de visón que la tesorera (o algo así, una tal Aída, creo recordar) guardaba en un frigorifico. Que también le daban una cobertura fashion.

Pero resulta que la teórica alternativa "liberal" se llama PP (eso para quienes creen que PP y PSOE son dos cosas diferentes). Y en ese PP hemos visto esos casos en los que destaca el de Nerea Alzola. Y destaca porque se trata de decidir si una persona puede o no presentarse a una elección interna del partido. Y resulta que el "judicial" del partido no tiene tiempo, con lo que se consuma la presunta fechoría sin que a nadie parezca afectarle.

Resulta extraño que el Constitucional pueda resolver y resuelva sobre la ilegalización de las franquicias de ETA; pero no pueda hacerlo sobre el Estatuto de autonomía de Cataluña. Pues igual de extraño que puedan resolver suspender cautelarmente a Costa sin escucharle, esperar a escuchar a Cobo para suspenderle y no puedan resolver sobre algo tan tonto como lo es si Nerea Alzola presentó la candidatura a las 9 o a las 11.

¿Qué puede hacer un ciudadano ante estas cosas cuando los propios políticos afectados no acuden a los tribunales para denunciar la prevaricación de las instancias de su partido?

Es más ¿qué puede hacer un ciudadano cuando los "rebeldes" se rinden "por no estorbar" (Pizarro dixit)? Cuando pensaba en estas cosas me acordaba de Maria San Gil, presentando su renuncia a su acta de diputada el 22 de septiembre de 2008, día en que las portadas de los diarios llevaban el atentado de Santoña. Sentido y sensibilidad.

Concluyendo

Faltan ciudadanos y falta ciudadanía. Falta libertad y falta responsabilidad.

También en Sicilia, dicen. Pero si no es fácil enfrentarse a una mafia que (teóricamente, jajaja) está enfrentada a y perseguida por los poderes del estado... ¿lo va a ser enfrentarse al estado mismo?

PS: A mi todas estas mandangas me reafirman en mi idea de que la única solución pasa, por mucho que le pese al Rey y al Papa, por reducir el poder de los políticos. ¿Cómo? No lo sé. A veces pienso que una epidemia sería un buen principio; pero luego me doy cuenta de que esto no es una película. Quizás todo podría empezar si les mostramos nuestro desprecio, si nos negamos a participar en su juego de "y tu más" y nos negamos a alinearnos con ninguno de ellos. Quizás si la sociedad civil se organiza (aunque viendo como trata Gotzone Mora a Gloria Lago, es para temblar) aparte de partidos y bandas.Pero ¿seremos capaces de hacer algo sin subvenciones?
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