domingo, 17 de enero de 2010

Chistes sin gracia

Según parece ha habido una resolución judicial que condena a unos periodistas de la Cadena SER por haber divulgado unos datos protegidos sin autorización. Ha habido un debate acerca de si esa sentencia debe o no de preocuparnos por sus posibles implicaciones en cuanto a libertad de expresión e información.

Dentro de las posiciones que diferencian entre la libertad de información y el derecho a publicar datos personales de ciudadanos está la del señor Güemes. Güemes, secretario de comunicación del PP madrileño, marca claramente la diferencia entre el derecho a informar y a opinar y la publicación de datos personales. La argumentación parece bastante razonable.

Antes de publicar ese texto, según he leído, ya Güemes afirmó que "para otra ocasión espero que la SER considere que la pertenencia al PP no es razón para publicar su lista de afiliación política por no ser del partido amigo". Razonable. En el mismo artículo, aparecen unas declaraciones de la presidenta de la comunidad madrileña y del PP de esa comunidad, Esperanza Aguirre, quien dice: "ha habido condenas a periodistas por manifestar opiniones por las cuales yo no he oído las protestas de la cadena SER" y remacha "a estos periodistas no se les ha condenado por opinar o por informar sino por revelar secretos: nombres, apellidos y números de teléfono". Razonable también.

Mientras tanto, el alcalde de Madrid y miembro de la dirección nacional (o estatal) del PP dice: "Comparto las palabras de Rajoy, las suscribo absolutamente. Desde mi punto de vista hay una contradicción clara en la resolución jurídica que dice que la información es veraz, que no se ha cometido ninguna descalificación hacia quien la realiza ni ninguna relación de hechos que no hayan ocurrido".

Obviamente, no hace falta estudiar mucho para ver que las declaraciones van en sentidos totalmente opuestos. Y que eso se hace con la trampa (viejo truco) de hacer ver que se habla de cosas diferentes.

¿Dónde está el chiste con poca gracia? Pues es muy sencillo. En un juicio en el que (en palabras de la presidenta del PP madrileño) "ha habido condenas a periodistas por manifestar opiniones" la presidenta acudió como testigo. En su declaración negó que el alcalde de Madrid vaya a su bola en el seno del partido amén de sufrir un ataque de desmemoria que cabe calificar de histórico.

Si sólo fuera por eso... pero es que mientras la comunidad que preside doña Esperanza baja impuestos y hace alarde de ello, el ayuntamiento que preside don Alberto los sube; mientras la comunidad que dirige doña Esperanza reduce su défict y exige lo mismo del gobierno central, el ayuntamiento que dirige don Alberto se endeuda hasta el infinito y mas allá. O así parece.

Parecería razonable esperar que la dirección del PP madrileño tomara medidas ante un militante que desautoriza continuamente a su dirección y que gestiona su ayuntamiento perjudicando a los ciudadanos.

También parecería razonable esperar que doña Esperanza hubiera tenido algo de dignidad personal en el famoso juicio que ahora no tiene empacho en usar contra el grupo PRISA.

Incluso parecería razonable que el señor Güemes usara la frase (de su respuesta a Pradera) que reproduzco a continuación dedicándola a don Alberto y al Rajoy al que menciona don Alberto como argumento de autoridad.
2.Dice Javier Pradera en su artículo que “paradójicamente, la sentencia reconoce, en cambio, la veracidad de la información difundida en junio de 2003, primero a través de los micrófonos de la SER y después por la Web de la Cadena Ser, sobre 78 afiliaciones irregulares (no ajustadas a los procedimientos estatutarios) en la agrupación del PP de Villaviciosa de Odón…”
Si se lee detenidamente la sentencia del Juzgado de lo Penal nº 16 de Madrid se podrá comprobar que tal afirmación es simplemente falsa. El Juez penal está juzgando unos hechos como constitutivos de un delito de revelación de secretos sancionados por el artículo 197 del Código Penal, y no entra en valorar la veracidad de la información porque ese no es su cometido.

Si es falsa en boca de Pradera, es falsa en boca de don Alberto. ¿O no, Güemes?

Si desmanganillar las finanzas públicas es criminal en los actos del presidente Rodríguez, también lo será en los actos de don Alberto. ¿O no, Güemes y/o doña Esperanza?

Que me parece bien que defiendan los derechos de los militantes de su partido a que no se publiquen sus datos personales sin permiso; pero que me parecería mejor que defendieran los derechos de todos los ciudadanos frente a políticos sin escrúpulos que les hipotecan a ellos y a sus hijos y a sus nietos. Máxime cuando esa actuación va en contra de la presunta política del partido que lideran. ¿O tampoco?
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